Reviso qué expone una empresa, confirmo el riesgo real y acompaño el cierre. Todo se hace con autorización escrita del cliente, con enfoque consentido y método basado en estándares reconocidos.
Cada servicio parte con un acuerdo de autorización previo y termina con algo concreto en tus manos. El único con precio publicado es la Vigía de dominio. El resto va como cotización a medida según el alcance.
Revisión pasiva de tu superficie pública, sin tocar tus sistemas. Miro lo que un atacante ve primero en correo, dominio, DNS, subdominios y filtraciones ya conocidas.
Barrido de registros SPF, DKIM y DMARC, mapeo de dominio y subdominios, revisión de cabeceras y TLS, y cruce con filtraciones públicas conocidas.
Un informe con los hallazgos priorizados por severidad y una recomendación clara de por dónde partir.
Prueba de penetración con alcance y autorización definidos, sobre activos específicos que acordamos por escrito. Nunca sobre producción sin autorización explícita.
Definición de alcance y reglas de trabajo, explotación controlada de los activos autorizados, y confirmación del riesgo con evidencia reproducible.
Un informe técnico con las vulnerabilidades confirmadas, su severidad, la evidencia y los pasos de remediación.
Acompañamiento para cerrar los hallazgos, no solo listarlos. Trabajo junto a tu equipo hasta que la superficie queda reducida y verificada.
Configuración de DMARC, SPF y DKIM, ajuste de cabeceras de seguridad y TLS, cierre de servicios expuestos y reducción de superficie.
Los cambios aplicados y verificados, más un atestado del estado final con lo que quedó cerrado.
Formo al equipo para reconocer phishing e ingeniería social, la puerta de entrada más común. La mejor defensa técnica se cae si una persona hace clic donde no debe.
Sesión práctica con casos reales, señales de alerta para correo y mensajería, y un protocolo simple para reportar sospechas.
Al equipo entrenado y un material de referencia para consultar después de la sesión.
Monitoreo continuo y pasivo de tu dominio. Te aviso apenas algo cambia, antes de que se convierta en incidente.
Vigilancia mensual de SPF, DMARC, TLS y exposición del dominio, con alerta cuando aparece un cambio relevante.
Un reporte mensual del estado del dominio y avisos entre reportes cuando algo se mueve.
Nada arranca sin un acuerdo de autorización por escrito. No escaneo activos de terceros sin permiso. El enfoque es consentido de principio a fin.
Trabajo con estándares de la industria. PTES para la ejecución del pentest, OWASP para la superficie web y NIST como marco de control.
Entrego hallazgos priorizados por severidad, con evidencia y en un lenguaje que la gerencia entiende, no solo el equipo técnico.
No dejo un PDF y me voy. Acompaño el cierre de los hallazgos y verifico que lo corregido quedó realmente corregido.
Todo el trabajo se ejecuta dentro del marco de la Ley 21.459 de delitos informáticos de Chile y con autorización previa del cliente por escrito. El acceso, la prueba y la explotación se limitan a los activos autorizados y al alcance acordado. Fuera de ese acuerdo, no hay intervención.
Parte por un diagnóstico de exposición y conversemos qué necesita tu caso. Sin compromiso.
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