Phylax mira una empresa desde afuera, como la vería un atacante, y muestra en un solo lugar dónde está expuesta. Este panel reúne el score de exposición, los semáforos de correo y DNS, el mapa de superficie y el feed del Vigía. Lo que ves acá es la visión del producto, no una versión terminada.
En construcción · concepto del productoHoy Phylax ya tiene dos herramientas reales que funcionan, un checker en vivo que revisa la exposición de un dominio en el momento, y el servicio Vigía de dominio que la mira de forma continua. Este panel es la versión producto de esas dos piezas, un tablero único donde el trabajo de reconocimiento se vuelve un número, unos semáforos y una línea de tiempo. Todo el reconocimiento es pasivo y con autorización previa, sin tocar ni forzar los sistemas del cliente. Las maquetas de abajo usan el dominio ficticio cliente-ejemplo.cl, los datos son ilustrativos.
Un solo número entre 0 y 100 que resume qué tan expuesta está la organización, con un veredicto en palabras simples para que lo entienda quien no es técnico. El score baja cuando hay puertas abiertas y sube cuando se cierran. Sirve para decidir dónde poner el foco primero.
La base está razonable, pero quedan brechas que un atacante puede aprovechar sin esfuerzo. Cerrar las tres de correo sube el score cerca de 85. Ninguna requiere comprar nada, solo ajustar configuración.
Score y veredicto de ejemplo, calculados sobre un dominio ficticio para mostrar el formato del panel.
Cada control de correo y de dominio con su luz en verde, ámbar o rojo. Aquí es donde vive el riesgo que casi nadie mira, el correo mal configurado que deja suplantar a la empresa y las cabeceras que faltan. Un vistazo alcanza para saber qué está bien y qué toca arreglar.
Estados de ejemplo sobre cliente-ejemplo.cl. Los registros técnicos son ilustrativos para explicar qué revisa cada semáforo.
La lista de subdominios que la empresa expone sin siempre saberlo, reconstruida desde los registros públicos de Certificate Transparency, el archivo abierto donde queda huella de cada certificado emitido. Muchas veces aparecen entornos de prueba o paneles internos que nadie recuerda tener publicados. Esa es la superficie que un atacante mapea primero.
Subdominios de ejemplo sobre un dominio ficticio. La fuente real es Certificate Transparency, un registro público y de solo lectura.
El Vigía mira el dominio de forma continua y avisa cuando algo cambia. Un certificado que está por vencer, un subdominio que aparece de la nada, una política de correo que se debilitó. Cada evento queda en una línea de tiempo con su nivel de gravedad, para actuar antes de que se vuelva un problema. El único servicio con precio definido, USD 30 al mes por dominio.
El certificado de tienda.cliente-ejemplo.cl vence en 20 días.
Apareció un subdominio nuevo, dev.cliente-ejemplo.cl.
La política DMARC bajó a p=none.
Se cerró un panel de administración que estaba abierto al público.
Alertas de ejemplo para mostrar cómo el Vigía registra los cambios en el tiempo sobre un dominio ficticio.
Tienen sitio, correo propio y quizás una tienda, pero nadie revisa si la configuración deja huecos. El panel les da una foto clara sin necesitar un equipo técnico interno.
Donde una suplantación de dominio significa fraude o clientes engañados. Los semáforos de correo apuntan justo al riesgo que casi nadie mira hasta que ocurre.
Marcas, instituciones o proveedores que exponen varios subdominios y necesitan vigilancia continua. El Vigía avisa cuando algo cambia, antes de que sea noticia.
El panel de Phylax está en construcción. Quiero probarlo con empresas reales que quieran ver su exposición y ordenarla. Deja tu contacto y te aviso cuando abramos el acceso.
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